Me lo he pasado estupendamente.
Contrariamente a lo que pensaba, me ha gustado infinitamente más Bruselas que Ámsterdam. Mientras el frío viento me daba en los ojos, contemplaba la Plaza Santa Catherine y pensaba: Podría vivir aquí perfectamente.
Ahora he vuelto a la realidad, dentro de nada tengo los exámenes de febrero (que en realidad comienzan en enero) y espero escapar bien, o muy bien xD.