miércoles 2 de septiembre de 2009

Escort

Retomemos el apartado Bio, para hablar un poco de mi trabajo como Escort, lo que constituye una parcela independiente de mi vida y, como tal, merece un apartado aparte.

Después de una relación tormentosa... (nada de aspirantes a psicoanalistas, dudo que ambos hechos estén relacionados)

... no me puedo explicar bien los motivos. La cuestión es que me hice unas cuantas fotos (muy cutres, con mi cámara casera) y las envié a una Agencia que me pareció acorde con lo que yo, al principio, requería de esta profesión (cierto nivel de los clientes, una remuneración elevada que me permitiese matricularme en la universidad que deseaba, seguridad, etc). Al poco tiempo, recibí LA llamada. Estaba nerviosísima, me temblaban las manos como si en vez de por teléfono estuviese hablando en persona. Dije que sí, que quería la entrevista, hablé un poco de mí, me esforcé en parecer más madura (no resultó, me entraba la risa floja).

Una semana después, tuve la entrevista y las fotos, lo que sirvió para tranquilizarme (lo único que yo sabía de este mundo era lo que sacaban por la TV y siempre sale malparado). Y esa misma noche, cuando ni siquiera mis fotos estaban en la web, tuve mi primera cita de trabajo.

Era una absoluta novata en el tema, y mi experiencia sexual se reducía al hombre del que os he hablado en el apartado 'Bio', por lo que los primeros pasos no fueron del todo admirables. Nadie me había explicado en qué consistía ser Escort, ni cómo debía vestir, ni nada de nada. Por eso, me planté allí, en el hotel, en la primera cita, con mi minifalda...

Efectivamente, ¡menuda novata! Luego recibí duras críticas por ello. Al menos no fueron críticas sexuales, lo que me alivió un poco la congoja de ver mi pseudónimo expuesto y criticado públicamente. Uups!

Pasé unos tres meses trabajando vía agencia, conociendo bien la capital y el modus operandi de una Escort. Hacia la recta final de esta etapa estaba un poco quemada. Necesitaba un poco más de flexibilidad. Pero me sirvió de mucho, para 'coger tablas' como suele decirse. Y confianza.

Tras un receso, empecé mi andadura como Escort Independiente. Tomando como base Madrid, he tenido la oportunidad de desplazarme a otros lugares (aun hoy lo hago eventualmente) de forma temporal.

¡¡Pronto más!!