miércoles 2 de septiembre de 2009

Bio

Me llamo Silvia (al menos públicamente) y tengo 21 años.

Los primeros 15 años de mi vida fueron bastante lineales, acorde a lo que se supone que hace la gente de mi edad. Pero a partir de ahí, me desmarqué y ya no disfrutaba con las cosas típicas de mi edad. No me considero madura en todos los aspectos de mi vida, ni mucho menos, pero en algunos digamos que crecí... un poco antes que quienes me rodeaban.

Tuve tiempo para plantearme que no quería seguir con lo mismo de siempre, que necesitaba irme lejos y hacer cosas nuevas, probar muchas cosas (la inquietud huidiza es una constante en mi vida). Cosas en las que los demás (o las demás, ya que estudié en un colegio de sólo chicas) no parecían estar interesados y que me hacían sentir que mi 'lugar' de siempre en mi reducido 'mundo' se me había quedado pequeño.

A los 18 conseguí un trabajo mal pagado pero que me permitió abandonar mi entorno. Me trasladé a la capital, lo que para una chica que apenas había salido de su ciudad, constituía un gran triunfo (¡bendita ingenuidad!). Transcurridos unos seis meses, en los que tuve una relación bastante tortuosa con un hombre que me sacaba bastantes años, no sé exactamente cómo, pero acabé trabajando de Escort (esa es otra historia que continua en el apartado 'Escort').

En estos tres años he vivido en dos países diferentes al nuestro, no sólo en idioma, sino culturalmente hablando. He aprendido mucho, he ampliado mis horizontes y también he descubierto que por mucho que quiera estar en contínuo movimiento, en casa también hay cosas (o personas) a las que echar de menos.

Por eso he vuelto, más tranquila y relajada, ya tendré tiempo de correr, pero en este instante me apetece disfrutar de las pequeñas cosas de la vida. Leer, estudiar, pasear con mi perro, conocer gente nueva, retomar el contacto con unas cuantas personas, viajar con fines turísticos, etc. pero conservando mi sede en mi hogar, mi tierra y mis raíces.

¿Cuánto durará esto? Posiblemente no mucho, unos meses, un año... Cuando noto que me relajo demasiado, hago las maletas y me traslado. Siguiendo mi carácter inquieto, impredecible, nómada.